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26 septiembre 2013

Baden Powell | Es hora de partir...


   Fue un día como el de hoy en el año 2000, que Baden Powell de Aquino tocó su último acorde vital...!
El músico era diabético y a finales del mes de Agosto fue llevado a la Clínica Sorocaba, sita en el barrio de Botafogo en la ciudad de Rio de Janeiro, aquejado de una pneumonia bacteriana de carácter grave, por lo que quedó internado.
A la pneumonia inicial se unieron otras afecciones generalizadas.
Baden Powell no superó el severo tratamiento intensivo, y murió un día como hoy, 26 de Septiembre.

   Desde siempre, me apasionó la originalidad y el modo de tocar el violão de este genial músico y compositor nacido en Varre-e-Sai, una pequeña y desconocida localidad del Estado de Rio de Janeiro (RJ), Brasil.

   Y fue un 19 de Julio de 1996, cuando vi "ao vivo" tocar por última vez a uno de los iconos de la música brasileña de todos los tiempos.
Concretamente este Concierto tuvo lugar en el Cuartel del Conde Duque de Madrid, formando parte del programa oficial de "Los Veranos de la Villa".
El destino quiso que aquel guitarrista que históricamente fue el primer músico brasileño en mostrarnos "en vivo y en directo" la Música do Brasil en España, volviera 15 años después a tocar físicamente en el mismo lugar.




   Al contrario que en el año 1981, en esta nueva oportunidad, Baden Powell se presentó acompañado de una banda de músicos de circunstancias, entre los que se encontraban sus dos hijos. Marcel (violão) y Philippe Powell (piano) de 14 y 18 años de edad respectivamente.
La calidad musical del Concierto fue "mediocre". Era evidente que el principal objetivo del mismo era presentar en el Circuito Internacional a sus dos futuras promesas. Una apuesta siempre arriesgada en estos casos.
El repertorio, clásico y conciso, realizando un bonito y esperado recorrido por las composiciones más emblemáticas del artista.
Recuerdo que prácticamente en todos los temas, la totalidad del grupo de músicos , por inexperiencia o por falta de sintonia con el artista, se aceleraba dentro del ritmo general, contagiado en parte por la aparente secuencia frenética de los acordes del violão principal.
Baden Powell, sin éxito, intentaba ralentizar y sincronizar los complicados compases y armonías, pidiendo al grupo atención con un sufrido y claro: "Balanço, balanço, balanço".

   Acabó el Concierto, y me propuse agradecer personalmente (si eso fuera posible) a Baden Powell por toda esa música fantástica que desde mi juventud, siempre me ha acompañado.

   La entrada al backstage que daba acceso a los camerinos, estaba llena de gente y con control de visitas. Por ahí imposible...!
Esperé a que disminuyera la afluencia de admiradores y medios, y ante la imposibilidad de entrar vía invitación y/o recomendación (imprescindible en estos casos), busqué por el interior del Centro Cultural del Cuartel del Conde Duque, una entrada o pasillo que comunicara con la zona posterior lateral donde estaban los camerinos. Como asiduo visitante a las exposiciones de arte del Centro Cultural, no me fue difícil. Llegué hasta un largo corredor, con un vigilante sentado al fondo.
Hasta aquí hemos llegado (pensé...).
Sin dudarlo un instante, pasé al lado del seguridad, y con un frío "Boa noite", continué caminando con seguridad y sin mirar hacia atrás. Estaba dentro, no me lo creía ni yo...rsrsrsrs
Llegué hasta una especie de hall donde estaban algunos de los músicos hablando entre sí.
Enfrente de mí, vi una puerta con una cuartilla blanca clavada con una chincheta que tenía un nombre escrito: Baden Powell.
Nervioso por lo inusitado del momento, toqué a la puerta.
Entra...! Contestaron desde el interior.
Abrí despacio la puerta, el camerino estaba vacío a excepción de un hombre  de espaldas a la puerta, sentado en una de aquellas sillas de tela tipo director de cine.
Estaba en actitud de relajación máxima con la cabeza reclinada hacia atrás, casi suspendida...
Era evidente el intenso cansancio y agotamiento del artista.

   Llegué hasta él y rodeándole le pregunté: Puedo hablar con usted Maestro...?
Baden Powell, abrió los ojos, se incorporó caminando hacia una mesa mesa lateral para beber un vaso de agua.


   Intentando ser coherente, ante lo surrealismo de la escena, le dije: Maestro, sólo quería brevemente agradecerle de corazón toda su música. Usted me ha hecho y me sigue haciendo muy feliz.
También quería decirle que aquel Concierto que usted realizó precisamente aquí hace 15 años, fue una de esas cosas que jamás se olvidan.
Aquellas palabras que usted tuvo para la juventud de Madrid en aquel preciso momento histórico en relación a la recién inaugurada democracia española, forman parte de esos registros sonoros inolvidables de la vida...!

   También le comenté la emoción y el gran aplauso general cuando él cantó "Samba em Preludio", dedicando aquella canción a su gran amigo y compañero Vinícius de Moraes, fallecido sólo unos meses antes en Rio de Janeiro.

El artista, me miraba atentamente y me dijo con sorpresa: Yo toqué aquí...?
Sí. En un programa oficial de "Los Veranos de la Villa", muy similar al de hoy, sólo que en aquella ocasión, usted se presentó sólo con su violão.

Gritando, llamó a su Manager, que acudió al momento.
Baden Powell le recriminó delante de mí, la falta de atención y la oportunidad perdida por no haberle informado aquella circunstancia.
Una pena, una pena, se lamentaba... / Cómo me hubiera gustado haber podido recordar aquí hoy con vosotros aquellos momentos. Una pena...!

En el post titulado: Baden Powell | Primer Concierto de MPB en España, se describe con todo detalle el ambiente de aquel primer y mítico concierto, acompañando el texto con fotos exclusivas.

- BP: Quieres tomar algo....? Me preguntó.
- CA: No gracias.
- BP: Te ha gustado el Concierto...?
- CA: Bueno Maestro, su nivel musical personal es infinito, pero creo sinceramente que sus armonías no combinan bien con su grupo de músicos "amateurs" que hoy le acompañaban.
- BP: Tienes razón, asentía riendo...
- CA: Usted ya no tiene que demostrar nada a nadie Maestro, su música está en las manos y en los corazones de miles de guitarristas y músicos de todo el Mundo. Su música es eterna.
- BP: Cómo te llamas...?
- CA: Carlos Anglada.
- BP: Gracias Carlos. En estos momentos, es muy importante para mí escuchar lo que acabas de decir, puedes creer lo que te digo.


Y allí estaba yo, hablando de tú a tú con uno de mis ídolos. Una de mis estrellas guía.
Le pregunté si me podía firmar la entrada, como símbolo del encuentro.
- BP: Claro...! Tienes algún apodo...?
- CA: Sí, mi familia y mis amigos me llaman Queco.
- BP: Queco con K, con Q, cómo se escribe, con qué...?
- CA: Con Q...
- BP: No te entiendo, escribe tu nombre en el mantel.
- CA: En el mantel de la mesa...? Es de tela...
- BP: No importa, escribe...
- CA: Q u e c o , escribí claramente. 

Para el Queco con placer Baden Powell | 19.07.1996

- CA: Gracias Maestro, ha sido muy emocionante para mí, poder conocerle personalmente, le deseo todo lo mejor, y hasta la vista...!
- BP: El placer ha sido todo mío. Gracias Carlos...!
Nos despedimos mirándonos a los ojos, con un fuerte apretón de manos.
Caminé hasta la puerta, girándome al salir, con un leve gesto de mi mano levantando el dedo pulgar hacia arriba. El me correspondió con el mismo gesto y con un "tchau"...!


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   Nunca volví a ver a Baden Powell con vida.
Unos meses después de su fallecimiento, viajé para Rio de Janeiro, con motivo de poder asistir en el Sambódromo al primer Carnaval del Milenio .

   En mi cuaderno de actividades, estaba el visitar el Cementério de São João Batista (RJ) para llevar flores a Baden Powell.
Una mañana, me acerqué y fui directo hasta la oficina de la Santa Casa que se encuentra en la misma entrada del Cementério.
Pregunté si me podían orientar dónde se encontraba el músico.
Buscaron en los libros y por el nombre no aparecía.
Allí no le conocían y me preguntaron cuando murió.
Al comentarles la fecha de su fallecimiento, me mostraron unos montones de papeles, diciendo que todo ese volumen falta por actualizar, que están muy desfasados con el registro general, y que consecuentemente, no pueden darme esa información.

   Saliendo de la oficina, pregunté por el funcionario más antiguo de la Santa Casa encargado del mantenimiento , y me indicaron dónde podía estar...
Y allí estaba el hombre, sentado a la sombra de un Panteón, con una chaqueta y un pantalón azul añil.
- CA: Buenos días, le quería preguntar si fuera tan amable de decirme si usted sabe donde está enterrado Baden Powell, el músico.
- Sí, está al final de aquel pasillo, en la pared. Yo estaba el día del entierro...
- CA: Puede acompañarme hasta allí...?
- Sí. Vamos..!
- Es usted familiar...? Me preguntó.
- CA: No, sólo un apasionado por su música, que vengo a demostrarle mi cariño con estas flores...
- Grande Baden, decía el anciano mientras caminaba mirando al suelo... / Grande Baden, tocava muito...! Muito mesmo...!
  Es aquí, señalándome una pared con el nº 32. Él está ahí...!


Ttombstone de Baden Powell de Aquino / Febrero 2000

   Cómo si fuera una obligación contraída conmigo mismo, tres años después volví al mismo lugar. Recuerdo que me emocioné leyendo en su lápida un trozo de su Samba da Partida:

Adiós yo voy a partir
Llevaré nostalgias
Mi canto es un canto para la ciudad
Es el retrato de mi juventud
Baden Powell
06-08-1937 / 26-09-2000 

Ttombstone de Baden Powell de Aquino / Agosto 2003

A Bênção Baden Powell, Maestro, creador de una escuela de violão que empieza y acaba en él mismo.
A Benção Baden Powell, músico genial, innovador, carismático y transgresor.
A Benção Baden Powell, descubridor del Afro-Samba.
A Benção Baden Powell, tu violão es el corazón de Brasil.


Así te recuerdo...!



   Querido Baden Powell, en el Blog de Bossa Nova Clube, recordando emocionado aquel momento, quería hoy virtualmente agradecerte una vez más, tu maravillosa y eterna música, tu sencillez y tu amabilidad conmigo. Gracias.



30 noviembre 2010

JOÃO GILBERTO en Madrid (19-07-1985) │ Hipnotismo colectivo


Recuerdo perfectamente la interminable hora y media de espera, el gran enfado general del público que llenaba el recinto. Un enfado mezclado con cierto nerviosismo y ansiedad, ante una posible cancelación del Concierto.
Un malestar que desembocó en un escándalo monumental con abucheos, silbidos e insultos cuando João Gilberto apareció (por fin) en el escenario…
En contrapartida a todo este gran tumulto y confusión inicial, está también grabado en mi memoria, el silencio absoluto e hipnótico después de las dos primeras canciones.


Aquel brasileño que tocaba Bossa Nova, reconocido internacionalmente como el símbolo de aquella música que nos apasionaba y que habíamos escuchado una y otra vez en los vinilos importados, estaba allí a tan sólo unos pocos metros de nosotros.
Por primera vez en Madrid y en España, se presentaba João Gilberto Prado Pereira de Oliveira.




João Gilberto, en medio del sofocante calor del verano de Madrid, vestía una social y gruesa chaqueta de paño con cuadros marrones e beige, y para armonizar su "coherente" indumentaria, calzaba unas zapatillas deportivas de tela blancas.
Para sumar a su perfecto "look" de profesor de instituto de barrio, estaban aquellas estéticamente raras y enormes gafas que sequencialmente se le iban resbalando del rostro en cada canción.


La imagen de
João Gilberto en el centro de aquel sobrio escenario, era cómo el título de aquella película del far-west "Sólo ante el peligro"…!
En medio de todo aquel enrarecido ambiente, JG estaba literal e inmensamente solo, muy concentrado en lo que estaba haciendo, aportando de forma natural, sus dos únicas e invencibles armas: Su afinadísima y reducida voz, y el mágico sonido de su inseparable violão clásico (guitarra).

JG llenó el aire de Madrid con su voz susurrante y la magia de sus acordes disonantes a contratiempo, en un ritmo de balanço perfecto.

JG nos regaló entre otras canciones, "Tim Tim por Tim Tim", "Rosa Morena", "Sem Compromiso", "Retrato em Branco e Preto", "Chega de Saudade", "Garota de Ipanema", "Eclipse" (en español), "Menino do RIO", "Adeus América", "A Felicidade", "Estate", "Sandália de Prata", "Doralice", "Aquarela do Brasil", y la que fue sin duda fue la sorpresa de la noche, la canción "Pra que discutir com Madame", un Samba antiguo prácticamente desconocido y que escuchamos por primera vez aquel día.

Con cierta sorpresa y complicidad, durante el show nos mirábamos unos a otros, como queriendo certificar en el vecino, la emoción del momento y la confirmación de que estábamos asistiendo aquella noche tan especial del mes de Julio en el recinto castrense del Patio Central del Conde Duque de Madrid, a uno de los conciertos y/o espectáculos más grandes en nuestra vida.
Después de más de 25 años, en la distancia, puedo confirmar que aquella sensación fue y es verdadera.

Aquella noche para mí irrepetible,
João Gilberto tocó el alma de todos los afortunados que pudimos vivir aquella experiencia musical │ Y fue para siempre.

Gracias a los archivos de Radio Nacional de España │ Radio3 y al programa de Carlos Galilea "
Cuando los elefantes sueñan con la música", podemos escuchar el Concierto íntegro de João Gilberto en Madrid.





La calidad del sonido de este Concierto, es simplemente impecable.
Fue un momento gracioso cuando al final, con todo el auditorio entregado pidiéndole un "bis" y gritando "otra, otra…",
João Gilberto sonriendo contesto: - Pero…, ustedes todavía me aguantan?, Ustedes todavía me soportan? Qué maravilla…!
Respondiendo así en clara ironía a la hostil acogida del público en su recibimiento en el escenario, debido a su retraso.






Comentar también cómo otra inusitada anécdota e irregularidad manifiesta, la provocada por la Organización del Ayuntamiento de Madrid, en su programación de los Veranos de la Villa 1985, en su apartado "Noches de Bossa Nova".
Dicha organización oficial, en su programa difundido en prensa, radio, TV, etc., tenía anunciado dos días únicos para la música de Brasil, estando originalmente previsto para estas dos noches las siguientes actuaciones:

19 Julio 1985 / Antônio Carlos Jobim & Banda Nova
20 Julio 1985 /
João Gilberto


Y sucedía que João Gilberto, acababa llegar de participar y grabar el mítico doble disco y primero "ao vivo" de su carrera en el 19th Festival de Jazz de Montreux en Suiza.






A su vez, Antônio Carlos Jobim por su parte, venía de su presentación por primera vez en España, en el IX Festival de Jazz de Vitória-Gasteiz, compartiendo "cartel do Brasil" con Gal Costa (17-07-1985).

João Gilberto y todo su equipo presionaron a la Organización de Madrid para invertir el orden de las fechas de los Conciertos.
Ante las exigencias y/o ultimátum del artista y con las entradas agotadas para los dos días, en aquella misma semana se procedió al cambio de fecha...
Así ocurrió, que hubo personas que en la misma puerta del Conde Duque, el día 19 pensaban que iban a asistir a Tom Jobim & Banda Nova, y fortuitamente, asistieron a
João Gilberto.

Todavía tengo guardada la entrada, un simple papel de color naranja (tipo resguardo de la tómbola) dónde se puede comprobar: 20 Julio 1985,
João Gilberto.

Agradecimiento especial de
Bossa Nova Clube a ©Kuto de Jazz Pictures, por la original aportación de su diseño e ilustración de João Gilberto que acompaña este post.
El primer contacto de Bossa Nova Clube con este artista genial que firma sus trabajos como ©Kuto, fue hace sólo unas pocas semanas atrás.
Hasta entonces éramos dos perfectos desconocidos que contactamos virtualmente con motivo de unos comentarios que escribí en su blog, en relación de un post que casualmente él hizo con anterioridad de este mismo Concierto de
JG en Madrid.
Iniciamos el clásico intercambio de e-mails, donde para más coincidencias, descubrimos que ambos estuvimos ubicados en la 1ª fila de la parte de la izda., sentados casi uno al lado del otro en aquellas incómodas sillas de madera tipo verbena.






João Gilberto, hasta la fecha, después de este histórico show, actuó otras 3 veces más en España:
- Año 1989, en el desaparecido Rockódromo de Madrid, compartiendo cartel con João Bosco y Caetano Veloso.
- Año 2000, en el Teatre Grec / Montjuit de Barcelona.
- Año 2003, en L'Auditori de Barcelona.

P.S.: Queda aquí por escrito, la promesa y el compromiso de adicionar futuramente en el Blog de Bossa Nova Clube, toda la secuencia fotográfica de este Concierto de
João Gilberto en Madrid.
Dichas fotos fueron realizadas en la época al pie del escenario, circunstancia difícilmente operativa en estos momentos.

Cómo anécdota personal, queda registrada en la grabación de este Concierto, mi petición "ao vivo" a
JG del tema "Doralice", una de mis canciones preferidas desde siempre, que él interpretó seguidamente... :))



08 noviembre 2009

Baden Powell | Primer Concierto de Música do Brasil en España

Historia del Primer Concierto de Música do Brasil en España
Baden Powell | Madrid, 17 de Mayo de 1981

Era el año 1981, y España comenzaba a respirar.

Empezaban a quedar atrás los amargos recuerdos de una época vivida, donde la educación recibida, los pensamientos propios, las relaciones personales y cualquier iniciativa artística y/o cultural, estaban siempre en función de aquella rancia situación política y social, en la que mi generación nacimos, crecimos y sufrimos.
Aquellos años de represión y falta de libertades, nos impusieron el castigo irreversible de privarnos de emociones naturales, de experiencias nuevas y modernas, acordes y paralelas con nuestra edad.

Y nos perdimos tanto y tanto...!
Y la música no iba a ser una excepción.
Durante todo aquel largo tiempo, los mejores artistas internacionales, programaban sus giras, ignorando y ninguneando por sistema nuestro país.
La cruda realidad, es que estábamos al margen de cualquier concierto de músicos que por aquella época se encontraban en su mejor momento, y que recorrían el resto de Europa en rutinarias giras, presentando sus trabajos y/o promocionando sus últimos vinilos.

Era el caso de Baden Powell.
Por motivos personales, salió de Brasil y se auto-exilió en Francia, fijando su residencia en París.
A pesar de vivir físicamente a tan sólo unos pocos kilómetros de nuestra frontera, nunca vino a tocar a España hasta que la situación política cambió.

Estábamos en el principio de los años 80', y un aire fresco de apertura, modernista y de principio de libertades, comenzaba a entrar en España, y con él, emociones desconocidas y nunca vividas.
Teníamos que empezar a aprender y a convivir con todas aquellas sensaciones a toda prisa.
Nuestra prioridad y objetivo inmediato, era recuperar (si eso fuera posible) de forma frenética, todo aquel tiempo perdido, ya que como cantaba Bob Dylan, "The times they're a-changin" / "Los tiempos están cambiando".

En el programa oficial de Conciertos de los Veranos de la Villa, el 17 de Mayo de 1981, en el Cuartel del Conde Duque de Madrid, Baden Powell.

El recinto, es en realidad un edificio castrense cuadrangular con un gran patio, al que para aquella ocasión, le habían instalado provisionalmente un gran toldo/carpa a modo de Circo.
El Cuartel del Conde Duque, forma parte del conjunto de Centros Culturales del Ayuntamiento de Madrid.
No era el mejor lugar, ni la mejor acústica, pero todos éramos conscientes de que se trataba de todo un acontecimiento histórico...!!

Las entradas no eran numeradas, ni se podían comprar anticipadamente por otro medio que no fuera la estricta taquilla el mismo día del evento.
Con esto quiero decir, que había que ir con cierta anticipación para poder comprarlas y después volver a guardar fila para coger un buen sitio.

Era bastante pronto, todavía quedaban más de tres horas, y ya había gente esperando.
Me llamó la atención un chico que estaba justo delante de mí en la fila, portando un radio-cassette enorme, el más grande que había visto nunca.
Hablamos de Bossa Nova, de la suerte que teníamos de estar allí, y me comentó que se proponía grabar en cinta el concierto entero... Qué buena idea...!!
Yo llevaba mi cámara fotográfica reflex Canon AT-1 con todos los objetivos.
Era como si ambos quisiéramos inmortalizar y pasar a algún soporte físico aquellos momentos, que como cualquier sentimiento de la vida, por ser el primero, es siempre especial e irrepetible.

Bueno, llegó el momento soñado...


En un ambiente de ansiedad y gran expectación, apareció Baden Powell en el escenario, acompañado sólo con su violão.
Estaba muy delgado, vestido con camisa blanca y pantalón negro.


Como empujados por un resorte automático, nos pusimos en pié, dándole una gran ovación.
Aquellos espontáneos, nerviosos y eléctricos aplausos iniciales, se los dábamos al músico brasileño que habíamos escuchado una y mil veces en los discos importados.


Aquel virtuoso guitarrista brasileño de los vinilos a 33 1/3 rpm. que tocaba aquellas armonías prodigiosas que parecían de otro planeta, por fin, después de tanto tiempo, en aquel mágico instante, lo teníamos tan solo a unos pocos metros.


Como primera impresión, recuerdo que Baden Powell me pareció mayor.
Yo había memorizado inconscientemente la imagen del joven músico brasileño de las portadas de los discos, sin gafas, sin bigote, y con algunos años menos.
No había pensado en que genéticamente, el tiempo pasa para todos, y le había imaginado inmortal.


El Concierto tuvo dos partes bien diferentes:
Empezó tocando temas clásicos, barrocos, muy elaborados.
El Baden Powell más concentrado, erudito y técnico, estaba allí.
La segunda parte, nos fue más cercana: Garota de Ipanema, Desafinado, Samba de uma nota só, O pato, Tristeza, Samba da Benção, Samba da minha terra, etc.



Recuerdo como un momento especialmente emocionante, cuando Baden Powell cambió la letra de su canción Samba Triste:
"Sem você meu amor eu não sou ninguém"
por "Sem você meu Poeta eu não sou ninguém" , en cariñoso recuerdo a su gran amigo Vinícius de Moraes, fallecido sólo unos meses antes en Rio de Janeiro.


Después de varios "bonus", Baden Powell nos saludaba con su inseparable violão desde el borde del escenario bajo una fuerte lluvia de aplausos, sonriendo y prometiendo volver a Madrid.

La realidad una vez más había superado a la ficción, y nuestra imaginación se había quedado corta. Aquellas casi dos horas de excelente música del primer artista de Música Popular Brasileña/MPB que visitaba España, todavía hoy son inolvidables.
Nuestra felicidad colectiva certificaba aquel momento.

(Fotos originales realizadas en el Concierto)


> Eufórico, me acerqué al chico que había conocido en la entrada:
- "Hola, lo has grabado?"
- "Todo...!!!"
- "Oye, podrías hacerme una copia de la cinta...?"
- "Vale, llámame a este teléfono y en unos días te la doy..."
- "Gracias, yo también te hago copias de las fotos, te llamo seguro..."
- "De acuerdo, quedamos así."
Nos despedimos cordialmente, conscientes del momento vivido.


Pasaron un par de semanas y llamé a su casa, pregunté por él.
Al otro lado del teléfono, estaba su madre, que con una voz apagada, me preguntó quién era yo:
- "Señora..., usted no me conoce. Soy un amigo que conocí a su hijo hace unos días en el concierto de Baden Powell, y quedé en llamarle para recoger una copia de la cinta de audio que el grabó..."
- "Mi hijo ha tenido un accidente de tráfico el pasado fin de semana y ha muerto..., pero puedes venir a casa cuando quieras, a ver si encontramos la grabación."
Al día siguiente, fui a su casa, entramos en su cuarto, y allí estaba la cinta cassette encima de la mesa de estudio. Era la cinta original, una TDK de metal.
- "Toma, llévatela..., el hubiera querido dártela, estaba loco por esta música.

"Yo llevaba en un sobre, unas copias de las fotos que había hecho, y se las entregué a su madre:
- "Le dejo aquí estas fotos, la última vez que hablé con él, quedé en que se las traería..., adiós y gracias.

Nunca agradeceré bastante la generosidad y entereza de su familia, en aquellos momentos tan trágicos y tristes...
El destino, había arrancado de raíz la semilla de una amistad.
Han pasado más de 25 años, y todavía no he olvidado su excitación y su emoción visible en el brillo de sus ojos (quizás reflejo de los míos) al final del Concierto.


Gracias a su iniciativa, tengo el mejor recuerdo posible:
La grabación íntegra y exclusiva del Primer Concierto de MPB en España, y que por cierto, a pesar de estar grabado con los micrófonos de ambiente de aquel enorme radio-cassette, la calidad es fantástica, impecable.
Su grabación, es en realidad una pieza histórica.


Esta primera editorial de Bossa Nova Clube,
está dedicada con especial cariño a Pepe Tejada, sin duda un "Desafinad@".

Baden Powell cumplió su promesa y volvió a tocar en Madrid algunos años después, y por caprichos del destino, lo hizo exactamente en el mismo lugar.

Esta vez, aparte de su violão, le acompañaron sus hijos.
Fue en 1996, pero eso ya es otra historia...