30 noviembre 2010

João Gilberto en Madrid (19-07-1985) | Hipnotismo colectivo


Recuerdo perfectamente la interminable casi 1:30h de espera, el gran enfado general del público que llenaba el recinto, un enfado mezclado con nerviosismo y ansiedad ante una posible cancelación del Concierto.
Un malestar que desembocó en un escándalo monumental con abucheos, silbidos e insultos cuando él apareció (por fin) en el escenario…
En contrapartida a todo este tumulto y confusión inicial, está también grabado en mi memoria, el silencio absoluto e hipnótico después de las dos primeras canciones.


Aquel brasileño que tocaba Bossa Nova, reconocido internacionalmente como el símbolo de aquella música que nos apasionaba y que habíamos escuchado una y otra vez en los vinilos importados, estaba allí a tan sólo unos pocos metros de nosotros.
Por primera vez en Madrid y en España, se presentaba João Gilberto Prado Pereira de Oliveira.


João Gilberto, en medio del sofocante calor del verano de Madrid, vestía una social y gruesa chaqueta de paño con cuadros marrones e beige, y para armonizar su "coherente" indumentaria, calzaba unas zapatillas deportivas de tela blancas.
Para sumar a su perfecto "look" de profesor de instituto de barrio, estaban aquellas estéticamente raras y enormes gafas que secuencialmente se le iban resbalando del rostro en cada canción.
La imagen de
João Gilberto en el centro de aquel sobrio escenario, era cómo el título de aquella película del far-west "Sólo ante el peligro…!"
En medio de todo aquel enrarecido ambiente, JG estaba literal e inmensamente solo, muy concentrado en lo que estaba haciendo, aportando de forma natural, sus dos únicas e invencibles armas: Su afinadísima y reducida voz, y el sonido de su inseparable violão clásico (guitarra).

JG llenó el aire de Madrid con su voz susurrante y la magia de sus acordes disonantes a contratiempo, en un ritmo de balanço perfecto.

JG nos regaló entre otras canciones, "Tim Tim por Tim Tim", "Rosa Morena", "Sem Compromiso", "Retrato em Branco e Preto", "Chega de Saudade", "Garota de Ipanema", "Eclipse" (en español), "Menino do RIO", "Adeus América", "A Felicidade", "Estate", "Sandália de Prata", "Doralice", "Aquarela do Brasil", y la que fue sin duda fue la sorpresa de la noche, la canción "Pra que discutir com Madame", un Samba antiguo prácticamente desconocido y que escuchamos por primera vez aquel día.

Con cierta sorpresa y complicidad, durante el show nos mirábamos unos a otros, como queriendo certificar en el vecino, la emoción del momento y la confirmación de que estábamos asistiendo aquella noche tan especial del mes de Julio en el recinto castrense del Patio Central del Conde Duque de Madrid, a uno de los conciertos y/o espectáculos más grandes en nuestra vida.
Después de más de 25 años, en la distancia, puedo confirmar que aquella sensación fue y es verdadera.

Aquella noche para mí irrepetible,
João Gilberto tocó el alma de todos los afortunados que pudimos vivir aquella experiencia musical / Y fue para siempre.

Gracias a los archivos de Radio Nacional de España / Radio3 y al programa de Carlos Galilea "
Cuando los elefantes sueñan con la música", podemos escuchar el Concierto íntegro de João Gilberto en Madrid.





La calidad del sonido de este Concierto, es simplemente impecable.
Fue un momento gracioso cuando al final, con todo el auditorio entregado pidiéndole un "bis" y gritando "otra, otra…",
João Gilberto sonriendo contesto: - Pero…, ustedes todavía me aguantan?, Ustedes todavía me soportan? Qué maravilla…!
Respondiendo así en clara ironía a la hostil acogida del público en su recibimiento en el escenario, debido a su retraso.



Comentar también cómo otra inusitada anécdota e irregularidad manifiesta, la provocada por la Organización del Ayuntamiento de Madrid, en su programación de los Veranos de la Villa 1985, en su apartado "Noches de Bossa Nova".
Dicha organización oficial, en su programa difundido en prensa, radio, TV, etc., tenía anunciado dos días únicos para la música de Brasil, estando originalmente previsto para estas dos noches las siguientes actuaciones:

19 Julio 1985 / Antônio Carlos Jobim & Banda Nova
20 Julio 1985 /
João Gilberto


Y ocurría que João Gilberto, acababa llegar de participar y grabar el mítico doble disco y primero “ao vivo” de su carrera en el 19th Festival de Jazz de Montreux en Suiza.




Y Antônio Carlos Jobim por su parte, venía de su presentación por primera vez en España, en el IX Festival de Jazz de Vitória-Gasteiz, compartiendo "cartel do Brasil" con Gal Costa (17-07-1985).
João Gilberto y todo su equipo presionaron a la Organización de Madrid para invertir el orden de las fechas de los Conciertos.
Ante las exigencias y/o ultimátum del artista y con las entradas agotadas para los dos días, en aquella misma semana se procedió al cambio de fecha...
Así ocurrió, que hubo personas que en la misma puerta del Conde Duque, el día 19 pensaban que iban a asistir a Tom Jobim & Banda Nova, y fortuitamente, asistieron a
João Gilberto.

Todavía tengo guardada la entrada, un simple papel de color naranja (tipo resguardo de la tómbola) dónde se puede comprobar: 20 Julio 1985,
João Gilberto.

Agradecimiento especial de
Bossa Nova Clube a ©Kuto de Jazz Pictures, por la original aportación de su diseño e ilustración de João Gilberto que acompaña este post.
El primer contacto de Bossa Nova Clube con este artista genial que firma sus trabajos como ©Kuto, fue hace sólo unas pocas semanas atrás.
Hasta entonces éramos dos perfectos desconocidos que contactamos virtualmente con motivo de unos comentarios que escribí en su blog, en relación de un post que casualmente él hizo con anterioridad de este mismo Concierto de
JG en Madrid.
Iniciamos el clásico intercambio de e-mails, donde para más coincidencias, descubrimos que ambos estuvimos ubicados en la 1ª fila de la parte de la izda., sentados casi uno al lado del otro en aquellas incómodas sillas de madera tipo verbena.



João Gilberto, hasta la fecha, después de este histórico show, actuó otras 3 veces más en España:
- Año 1989, en el desaparecido Rockódromo de Madrid, compartiendo cartel con João Bosco y Caetano Veloso.
- Año 2000, en el Teatre Grec / Montjuit de Barcelona.
- Año 2003, en L'Auditori de Barcelona.

P.S.: Queda aquí por escrito, la promesa y el compromiso de adicionar futuramente en el Blog de Bossa Nova Clube, toda la secuencia fotográfica de este Concierto de
João Gilberto en Madrid.
Dichas fotos fueron realizadas en la época al pie del escenario, circunstancia difícilmente operativa en estos momentos.

Cómo anécdota personal, queda registrada en la grabación de este Concierto, mi petición "ao vivo" a
JG del tema "Doralice", una de mis canciones preferidas desde siempre, que él interpretó seguidamente... :))

23 noviembre 2010

Historia de la Bossa Nova # 3 | João Gilberto Prado Pereira de Oliveira

João Gilberto Prado Pereira de Oliveira, nació el 10 de Junio de 1931 en Juazeiro, estado de Bahia / Brasil.
Un muchacho inquieto, que como cuenta Ruy Castro en su libro “Chega de Saudade”, escuchaba en los altavoces de la plaza de su pueblo, los éxitos que el Sr. Emicles, dueño del único tocadiscos de la localidad, compartía con todo Juazeiro, como si de una radio local se tratara...
El Sr. Emicles, programaba regularmente para sus vecinos, los vinilos que compraba en su viaje semanal a la ciudad de Salvador de Bahia.
Allí estaban las últimas novedades internacionales y la música popular brasileña del momento como: "Bolinha de papel", de Os Anjos do Inferno; "Onde o céu azul é mais azul", con Francisco Alves; "Boogie-woogie na favela", con Cyro Monteiro; "Ave-Maria no morro", con el Trio de Ouro; "A primeira vez", con Orlando Silva; "Adeus, batucada", con Carmen Miranda; "O Samba da Minha Terra", con Dorival Caymmi, y sobre todo "Naná", con Orlando Silva, canción que ponía por lo menos tres veces cada día.














En 1948, Juazeiro era una ciudad de tan solo 10.000 habitantes, entre los cuales, estaba un chico de 17 años al que todos llamaban Joãozinho da Patu.

Aquel agitado muchacho, a pesar de ser el más inteligente de su familia, curiosamente era el único de todos sus hermanos que no tenía el diploma de graduado escolar.
Joãozinho, cuando con sus pantalones cortos, volaba en su bicicleta por las calles polvorientas de Juazeiro, en su interior, seguramente ya había escogido el camino más difícil de todos: Convertirse en João Gilberto.



A los 14 años, un padrino bohémio que estaba pasando sus vacaciones en Juazeiro, le regalo un violão (guitarra clásica). Era todo lo que él necesitaba.
Aprendió a tocar con "El Método Elemental Turuna", una de aquellas publicaciones mediocres, impresas en grueso papel de periódico.
El Turuna, primer contacto de JG con la música, no lo transformó en un guitarrista virtuoso, pero le enseñó los acordes suficientes para permitirle acompañarse e intentar armonizar las cambiantes voces de sus compañeros.

Con la teoría y la práctica básicamente aprendida, JG inició un recorrido por diferentes grupos y conjuntos vocales de la época en la ciudad de Salvador de Bahia, hasta que en 1950, llegó por primera vez a Rio de Janeiro para pertenecer (por una serie de coincidencias) al conjunto vocal de moda, Os Garotos da Lua.
Este grupo vocal era habitualmente contratado en todo tipo de fiestas, bodas y actos sociales, dónde algunas veces el evento acababa en peleas, riñas, etc…
João Gilberto era el único del conjunto que permanecía inalterable en el escenario, cantando en medio de aquella lluvia de sillas y botellas que atravesaban el espacio en el salón de bodas y fiestas...


Debido a las repetidas ausencias, impuntualidad, indisciplina de grupo y continuas discusiones por el modo de tocar y/o de cantar de sus compañeros de profesión, fue finalmente expulsado del grupo vocal Os Garotos da Lua, por rebeldía.













Después de la época de los conjuntos vocales, João Gilberto inició su carrera como solista, y su estilo musical fue como crooner romántico al más puro y marcado género Orlando Silva, su gran ídolo de juventud.
La primera grabación oficial en solitário de JG, fue en 1952, en un vinilo compacto de 78 rpm / matriz 096 de la grabadora Copacabana, con sólo dos canciones: "Quando Ela Sai" (A) y "Meia-Luz" (B).
Este disco pasó totalmente desapercibido; hasta tal punto, que muchas biografías oficiales de JG, lo ignoran.





Intentó relacionarse con la “clase musical” carioca, pero su fama le precedía, siéndole muy difícil sobrevivir económicamente en RJ..., y aquí empezó su “travesía del desierto” particular.
Cómo aquel buscador de tesoros que carece de brújula y de plano, pero con la convicción, seguridad interior y el firme empeño (obsesivo) de crear algo diferente, estuvo algunos años de aquí para allá, viviendo su exilio particular en casas de amigos y familiares en ciudades como Porto Alegre, Diamantina, Juazeiro y Salvador de Bahia, siempre lejos de la efervescente actividad musical carioca, dónde se sentía claramente rechazado.

Y fue en 1957, cuando João Gilberto decidió que ya era hora de volver a Rio de Janeiro.
Como cuenta con detalle Ruy Castro en su fantástico libro “Chega de Saudade”, João se encontró con su amigo Edinho, del Trío Irakitan.
Edinho le recomendó que buscase a un joven llamado Menescal que tenía una Academia de Música/violão y que estaba organizando un conjunto musical.
JG estaba en vísperas de cambiar radicalmente de vida.

João Gilberto llamó a la puerta de Menescal y con un simple "¿Tienes un violão ahí?, ¿Podíamos tocar alguna cosa?", inició una relación que resultaría clave en su futuro.
A partir de este informal encuentro, ambos jóvenes salieron juntos algunas noches, siendo JG presentado a un grupo de adolescentes talentosos e inteligentes de clase media que vivían en la Zona Sul de la ciudad.

Aquellos chicos tenían sus própias músicas, eran de buena cuna y hasta se peinaban con Gumex (brillantina). João estaba encantado con el grupo de amigos de Menescal, y le fue fácil introducirse en este ambiente progresista.
Una de las personas principales para la transcendencia de la Historia de la Bossa Nova que João conoció entre estos jóvenes, fue el fotógrafo de la discográfica Odeon, Chico Pereira.

Chico Pereira además de fotógrafo profesional, era aficionado al Jazz, a la aviación, al submarinismo, etc., además de ser el compañero de pesca de Menescal.
Nadie se explicaba cómo con todas estas actividades, en las que se empleaba a fondo, Chico todavía tenía tiempo para realizar las fotos y los retoques finales para todas las portadas de la grabadora Odeon.

Cuando João Gilberto cantó por primera vez en su apartamento de la calle Fernando Mendes en Copacabana, Chico experimentó la misma sensación y emoción que cuando conoció el fondo del mar. Con la ventaja, de que la voz y el violão de João Gilberto se podían capturar.
No perdió tiempo, buscó un micrófono, colocó una cinta virgen en su grabadora Grundig, y pulsó las teclas “play” y “record” simultáneamente...
Fue esta la primera de muchas cintas “caseras” que grabaría João Gilberto en su apartamento.



Para Chico Pereira, lo verdaderamente urgente, era que João grabase un disco lo antes posible. Y para esto, el camino más rápido y directo, era contactar con Antônio Carlos Jobim, uno de los maestros de la grabadora Odeon.

No fue fácil conseguir que João Gilberto tocase el timbre de la casa de Tom Jobim, sita en la calle Nascimento Silva, 107 en Ipanema.
Tom & João sólo se conocían de coincidir en las madrugadas del Hotel Plaza en Copacabana, donde habitualmente tocaba Jhonny Alf, y siempre guardaron las distancias, tanto en lo musical como en lo personal.

Antônio Carlos Jobim ya no era aquel pianista de boates e "inferninhos", preocupado básicamente en cómo pagar el alquiler del apartamento.
Tom Jobim musicalmente, había crecido enormemente, y se había convertido en un gran compositor, arreglista, maestro, y persona influyente en las discográficas.

Tom no se sorprendió de ver de nuevo a João Gilberto. Por comentarios, sabía que estaba de vuelta en Rio, después de pasar una larga temporada en Bahia.
La gran sorpresa fue cuando João cogió el violão y le mostró dos de sus composiciones: “Bim-bom” y “Hô-ba-la-lá”.

Tom se quedó realmente impresionado con aquel ritmo nuevo, desconocido..., además de comprobar en JG un cambio musical radical.
Aquel João que él conocía, que cantaba imitando a Orlando Silva com toques de Lucio Alves, y este otro que tenía delante, verdaderamente, eran dos personas diferentes...


A partir de este encuentro tracendente con Tom Jobim, vino la intervención del violão de João Gilberto en dos canciones del LP "Canção de amor demais" de Elizete Cardoso, la histórica grabación en solitario del vinilo odeon14360 de 78 rpm. con "Chega de Saudade" (A) y "Bim-Bóm" (B), los 3 primeros LPs entre los años 1959-1961, el Concierto del Carnegie Hall en New York, etc., hasta la grabación en 1963 del disco Getz/Gilberto, dónde participaron Stan Getz (saxo tenor), João Gilberto (violão & voz), Astrud Gilberto (voz), Tião Neto (contrabajo), Milton Banana (batería) y el propio Tom Jobim (piano).












Este LP, es considerado por los críticos musicales y aficionados del Jazz, cómo uno de los discos más importantes de la História de la Música. Una verdadera obra maestra.

A partir de aquí, cada disco de João Gilberto, es considerado como objeto de culto por los millones de aficionados en el mundo al Jazz, la música brasileña en general y a la Bossa Nova en particular.
Cada Concierto suyo, es un acontecimiento mediático, cómo lo fueron por ejemplo, los tres últimos hasta la fecha, realizados en el Auditório de Ibirapueira en São Paulo, Theatro Municipal de Rio de Janeiro y Teatro Castro Alves en Salvador de Bahia en el año 2008, con motivo del 50' Aniversário de la Bossa Nova.


En el escenário, la soledad de João Gilberto es infinita / Teatro Castro Alves, Bahia - 05 Septiembre de 2008

JG nunca participa en documentales, películas musicales, conciertos y/o homenajes a otros músicos.
Muy raramente ofrece entrevistas a los medios de comunicación, viviendo prácticamente recluído en su apartamento del barrio de Leblon en Rio de Janeiro.

Hasta el día de hoy no existe DVD o documental oficial comercializado de alguno de sus Conciertos, por expreso deseo del artista.

JG viaja con su inseparable violão Di Giorgio modelo Tárrega y dos micrófonos personalizados fabricados especialmente para él, por la empresa austríaca AKG, con la referencia AKG-414JG.

El pasado año 2009, João Gilberto canceló los tres Conciertos que tenía programados en España, en las ciudades de Madrid, Barcelona y San Sebastián, después de tener vendido el aforo completo de todos los eventos, con vários meses de antecedencia.
Una breve nota de prensa de la Organización pocos días antes del primer concierto de Madrid, aludía a problemas físicos del artista, cómo argumento y causa real de dichas cancelaciones.


















Y efectivamente, Joãozinho, cuando con sus pantalones cortos, volaba en su bicicleta por las calles polvorientas de Juazeiro, en su interior, ya había escogido el camino más difícil de todos: Convertirse en genio, principal arquitecto e inventor de un ritmo nuevo, maestro de acordes disonantes, perfeccionista hasta el límite, exigente e intransigente, maniático y amable, símbolo y leyenda de la Bossa Nova.
Aquel muchacho, había elegido convertirse en João Gilberto.



Mejor que la música, sólo el silencio.
Mejor que el silencio, sólo JOÃO.
(Caetano Veloso)







Agradecimientos:

A Claudia Menescal por ceder sus fotos (b/n) de archivo a BNClube para este nuevo post.
A Lunaé Parracho por su fantástica imagen del último Concierto de João Gilberto hasta el día de hoy, Teatro Castro Alves de Salvador de Bahia, 05/09/2008.
A Cristophe Brasil, por la ecualización de los archivos sonoros.mp3
A Radio Itaú Cultural por esta "Historia de la Bossa Nova"
A Ruy Castro por su libro "Chega de Saudade", verdadera "Biblia" para todos los "Desafinados", que ha servido como hilo conductor para este post sobre João Gilberto Prado Pereira de Oliveira.